Escrita por John Souter, Asesor de Namex y Flavio Luciani, CTO de Namex
Tendencias, transformaciones y dinámicas regionales de la interconexión a Internet
Resumen
Durante la última década, el panorama de interconexión de Internet se ha caracterizado por un crecimiento sostenido del tráfico, modelos cambiantes de distribución de contenido y relaciones cada vez más complejas entre las redes. Los puntos de intercambio de tráfico (IXP) están en el centro de esta dinámica. Sin embargo, su evolución suele analizarse a través de métricas simplificadas que no reflejan con precisión cómo está cambiando realmente el ecosistema de peering.
El mercado de peering no está en declive, sino en transformación. Aunque el tráfico global de Internet continúa en aumento, las métricas tradicionales como el número de miembros de los IXP y las cifras de capacidad ya no son suficientes para explicar las fuerzas que están redefiniendo la interconexión. Este trabajo presenta un análisis basado en la experiencia de la evolución de los IXP a nivel global y un examen de las tendencias a largo plazo en Europa, América Latina, África, Asia-Pacífico y América del Norte.
Utilizando datos de peeringDB y de Pulse IXP Tracker de ISOC e interpretándolos a lo largo de décadas de participación práctica en el diseño y la operación de ecosistemas de peering, el trabajo muestra que las ralentizaciones observadas en IXP grandes y consolidados no son anómalas ni constituyen motivo de preocupación. Por el contrario, reflejan un cambio estructural: el tráfico se está concentrando más, las estrategias de interconexión son más selectivas y los modelos alternativos, como las interconexiones de redes privadas (PNI), el almacenamiento en caché dentro de la red y las arquitecturas orientadas al borde, complementan cada vez más el peering público en vez de reemplazarlo.
El análisis identifica los factores que realmente determinan el éxito y la sostenibilidad de los IXP: la liberalización del mercado de las telecomunicaciones, la demanda de contenido local, la escala de la población, los ecosistemas de los centros de datos y la política nacional en materia de infraestructura. El crecimiento en los mercados emergentes se mantiene sólido, mientras que los principales centros históricos están evolucionando hacia complejas plataformas de interconexión que prestan servicio a una gama de participantes mucho más amplia que los ISP y las redes de contenido tradicionales.
Lejos de volverse obsoletos, los IXP se están convirtiendo en activos estratégicos para la resiliencia digital, la soberanía de los datos y la conectividad nacional. Su valor futuro no se medirá únicamente en terabits por segundo, sino en su capacidad para mantener el tráfico en el ámbito local, sostener servicios críticos, absorber picos de tráfico extremos y habilitar aplicaciones de latencia ultrabaja en el borde. En un entorno geopolítico y tecnológico cada vez más inestable, este trabajo sostiene que el peering y los IXP que lo posibilitan siguen siendo la piedra angular de una Internet robusta, descentralizada y resiliente.
(Acceso libre, no requiere suscripción)
1. Introducción
En ocasiones escribimos artículos sobre los IXP para compartir nuestra experiencia y lo que hemos aprendido tras más de veinte años de trabajo en este ecosistema. Al mismo tiempo, escuchamos con frecuencia a personas que no trabajan directamente en un IXP expresar sus opiniones sobre cómo deberían ser los IXP hoy en día y hacia dónde se dirigen.
En general, a lo largo del tiempo hemos visto una serie de presentaciones en las que se exponen argumentos similares. Estas sugieren que, en los últimos doce meses, los IXP no han mostrado un crecimiento significativo y que gran parte del aumento del tráfico y la interconexión ahora se produce fuera de los IXP. Según esta perspectiva, una proporción cada vez mayor del tráfico ya no fluye a través de los puntos de intercambio tradicionales. También se suele argumentar que, para algunas redes, el peering se está volviendo más caro que el tránsito, algo que pone en tela de juicio una suposición de larga data. Además, estas presentaciones destacan una rápida migración hacia puertos de 100 GE a medida que 100G reemplaza a 10G, junto con un fuerte aumento del uso de interconexiones de redes privadas en vez de peering público en los IXP. Por último, afirman que ya no se están estableciendo muchas relaciones de peering “tradicionales” y que, en algunos casos, las grandes redes incluso están abandonando los IXP en favor de alternativas como el tránsito o la interconexión privada.
Por lo tanto, el propósito de esta contribución es compartir algunas reflexiones sobre el mercado del peering y su evolución a lo largo de los años, con especial atención al período más reciente.
1. Introducción
En ocasiones escribimos artículos sobre los IXP para compartir nuestra experiencia y lo que hemos aprendido tras más de veinte años de trabajo en este ecosistema. Al mismo tiempo, escuchamos con frecuencia a personas que no trabajan directamente en un IXP expresar sus opiniones sobre cómo deberían ser los IXP hoy en día y hacia dónde se dirigen.
En general, a lo largo del tiempo hemos visto una serie de presentaciones en las que se exponen argumentos similares. Estas sugieren que, en los últimos doce meses, los IXP no han mostrado un crecimiento significativo y que gran parte del aumento del tráfico y la interconexión ahora se produce fuera de los IXP. Según esta perspectiva, una proporción cada vez mayor del tráfico ya no fluye a través de los puntos de intercambio tradicionales. También se suele argumentar que, para algunas redes, el peering se está volviendo más caro que el tránsito, algo que pone en tela de juicio una suposición de larga data. Además, estas presentaciones destacan una rápida migración hacia puertos de 100 GE a medida que 100G reemplaza a 10G, junto con un fuerte aumento del uso de interconexiones de redes privadas en vez de peering público en los IXP. Por último, afirman que ya no se están estableciendo muchas relaciones de peering “tradicionales” y que, en algunos casos, las grandes redes incluso están abandonando los IXP en favor de alternativas como el tránsito o la interconexión privada.
Por lo tanto, el propósito de esta contribución es compartir algunas reflexiones sobre el mercado del peering y su evolución a lo largo de los años, con especial atención al período más reciente.
Las preguntas que nos planteamos básicamente giran en torno a ciertos puntos principales: cómo ha evolucionado el tráfico a lo largo de los años, qué está sucediendo en la actualidad y cuáles podrían ser las tendencias futuras en el crecimiento del peering. Ya hemos abordado este tema en artículos anteriores (véase https://labs.ripe.net/author/flavio_luciani_1/), pero ahora nos gustaría analizar la situación internacional con más detalle, centrándonos no solo en Europa, sino también en el resto del mundo.
Existen diferentes fuentes de las que se pueden extraer datos. En este caso, utilizaremos los análisis gráficos que proporciona Pulse IXP Tracker de ISOC (véase https://pulse.internetsociety.org/es/ixp-tracker/), ya que presentan la información bien estructurada, son fáciles de consultar y se basan en el conjunto de datos de PeeringDB (en términos de capacidad y membresía).
Es importante señalar que, si bien PeeringDB es un recurso valioso, se compone de datos generados por los usuarios. En particular, depende de que el personal de los operadores de red mantenga los datos una vez que estos se incorporan inicialmente a la base de datos. Como consecuencia, a veces puede existir cierto desfase en la actualización de los datos en comparación con las mediciones automáticas de cosas como los datos de tráfico, que pueden recopilarse desde la fuente por medio de una API o mediante screen scraping. Por lo tanto, las comparaciones entre los datos de PeeringDB y los datos de tráfico, especialmente cuando se producen cambios significativos, deben tratarse con cautela.
Adoptando una perspectiva global, a primera vista parece evidente que la capacidad asignada a los IXP ha crecido a un ritmo notable. Además, considerando los más de mil IXP registrados en PeeringDB alrededor del mundo, también observamos un crecimiento del número de redes que se han unido a los IXP a lo largo de los años. Si bien recientemente se ha observado una ligera disminución del número de AS presentes en los IXP, aunque a un ritmo más lento, durante el último año la capacidad ha seguido aumentando.
Crecimiento general del tráfico y los miembros (b) Crecimiento del número de IXP en todo el mundo
El análisis de los datos de peering público pone de relieve el tema de la estrategia de peering de las redes de acceso y de contenido. En general, sus políticas suelen estar determinadas por dos factores: su tamaño y la naturaleza de su tráfico.
Las redes de mayor tamaño tienden a priorizar formas de interconexión más sofisticadas como el almacenamiento en caché dentro de la red y las interconexiones privadas (PNI), especialmente en el caso de las redes de los grandes proveedores de contenido. Para algunos tipos de tráfico, el almacenamiento en caché dentro de la red resulta poco práctico, inadecuado o indeseable, por lo que las PNI se convierten en el mecanismo preferido, antes o junto con la consideración del peering público. Muchas redes que implementan PNI establecen umbrales mínimos que deben cumplirse para que la economía de las PNI realmente funcione, pero esto podría tener el efecto secundario de desviar tráfico del peering público, si es que ya se ha establecido.
En este sentido, Namex y LINX son casos particulares dentro del mundo de los IXP, ya que facilitan las PNI para sus miembros. Esto se debe a que son organizaciones basadas en la membresía y que, por lo tanto, se enfocan principalmente en las necesidades de sus miembros y son impulsadas por una comprensión de la estrategia de peering y la jerarquía de las diferentes necesidades. Ambas organizaciones saben (gracias a información privada obtenida directamente de sus miembros) que el tráfico total que pasa por las PNI es mucho mayor que el de sus redes de peering público.
Sin embargo, nada de esto disminuye la importancia del peering público. El peering público es utilizado por un espectro mucho más amplio de redes que las PNI, por lo que su alcance y utilidad no se ven socavados por la existencia de otros mecanismos de peering.
2. Metodología: criterios para la selección de países
Para llevar a cabo un análisis significativo y representativo del panorama del peering a nivel global, se podría analizar cada país de manera individual. Sin embargo, un enfoque más eficaz consiste en enfocarse en un subconjunto de países que cumplan los siguientes criterios:
Presencia de IXP: el país debe tener uno o más puntos de intercambio de Internet.
Robustez de los IXP: los IXP existentes deben ser, como mínimo, de tamaño mediano y estables, de manera de garantizar que desempeñan un papel importante en la interconexión local.
Mercado de peering consolidado: debe existir un ecosistema de peering suficientemente desarrollado en el que participen activamente redes y proveedores de contenido.
Representación continental: para ofrecer una perspectiva global, los países seleccionados deben representar colectivamente a todos los continentes.
Disponibilidad de datos confiables: se incluyen únicamente países para los cuales los datos de PeeringDB y Pulse IXP Tracker de ISOC están completos y actualizados.
Relevancia del tráfico: se priorizan países cuyos IXP representan una parte sustancial del tráfico regional (por ejemplo, aquellos con los IXP más importantes en términos de tráfico pico).
Dinámica de crecimiento: siempre que sea posible, la selección incluye tanto mercados maduros como emergentes para ilustrar no solo el estado actual, sino también la evolución del peering a nivel mundial.
Población de la región: uno de los criterios claros para el establecimiento y el éxito de los IXP es atender, a través de las redes de los proveedores de acceso conectados, a un número significativo de usuarios residenciales y empresariales (a menudo llamados “eyeballs” u “ojos”). Sin esta base de usuarios, el tráfico de contenido no tiene donde ir. Por lo tanto, la cantidad de eyeballs representados en un IXP influye en las mediciones que se muestran en este informe, y los IXP más consolidados (con millones de ojos conectados) casi con seguridad serán menos propensos a picos y valles exagerados.
Con base en estos criterios de selección, identificaremos varios países e IXP para cada continente. Ahora, analicémoslos en detalle.
3. Análisis de las distintas regiones del mundo
3.1 América Latina y el Caribe
Para la región sudamericana, este análisis se centra principalmente en Argentina, Chile y Brasil. Comenzando por Argentina, tanto la capacidad como la cantidad de redes conectadas a los IXP parecen seguir la misma tendencia observada a nivel mundial, tal como se describió en la sección anterior.
Figura 2: Argentina
Se observa una leve disminución de la cantidad de AS, pero la capacidad muestra una clara tendencia ascendente. De acuerdo con Pulse, hay cuatro IXP operando en el país y CABASE Argentina maneja la mayor parte del tráfico. Cuenta con más de 500 miembros activos y actualmente registra un volumen máximo de tráfico muy superior a 4 Tbps. Aunque se alternan períodos de crecimiento y caída, el panorama general muestra una clara tendencia positiva.
Figura 3: IXP de CABASE
Figura 4: Gráfica anual correspondiente a CABASE
En Chile, durante el último año se observó una disminución considerable. La capacidad se está recuperando, mientras que la cantidad de redes conectadas a los IXP se ha mantenido relativamente estable, lo que sugiere la existencia de un núcleo resiliente de participantes pese a las fluctuaciones a corto plazo.
Figura 5: Chile
Esta observación es respaldada por el gráfico de PIT Chile en Santiago (más de 12 Tbps de tráfico intercambiado), que se presenta a continuación. Chile tiene alrededor de 20 millones de habitantes, por lo que estas cifras de tráfico son bastante altas en relación con la población. A modo de referencia, superan varias veces lo observado en IXP comparables en Italia y el Reino Unido. Los picos transitorios que aparecen en el gráfico anual probablemente se deban a errores de medición o de informe, como lo indica su ausencia en los resúmenes dentro del gráfico. ¿Una curiosidad que quizás merece un análisis más detallado?
Figura 6: PIT Chile
Figura 7: Tráfico en PIT Chile
Ahora veamos el caso de Brasil, que cuenta con el IXP más grande del mundo, IX.br. Primero, veamos los datos del país:
Figura 8: Brasil
En Brasil, parece haber una caída mucho más pronunciada en comparación con Argentina y Chile, tanto en términos de la capacidad como de las relaciones de peering. Estas cifras se confirman incluso al analizar solamente IX.br en San Pablo, que cuenta con más de 1700 miembros y picos de tráfico de peering que superan los 40 Tbps.
Nos pusimos en contacto con IX.br para averiguar el motivo de la aparente reducción de la cantidad de miembros, y su respuesta fue la siguiente: “Hemos estado depurando nuestra base de usuarios, eliminando a los usuarios inactivos que acaparaban recursos numéricos. Por otro lado, hemos visto nuevos usuarios que se incorporan, consumen más ancho de banda y reemplazan a los ASN que se van. Sin embargo, el resultado neto es una disminución del número de ASN y un aumento del consumo de ancho de banda”.
El siguiente gráfico muestra el número de ASN y la capacidad/número de miembros de acuerdo con sus datos internos:
Figura 9
Figura 10: IX.br San Pablo
Como se observa en el siguiente gráfico de tráfico correspondiente al último año, no se identifica una tendencia clara de crecimiento. Sin embargo, si ampliamos la perspectiva y analizamos el periodo desde 2019 hasta la actualidad (decenal), se observa claramente el importante crecimiento que ha experimentado y continúa experimentando el peering a lo largo de los años.
Figura 11: Gráfico anual correspondiente a IX.br
Figura 12: Gráfico decenal correspondiente a IX.br
IX.br es un fenómeno que destaca en el mundo de los IXP. No solo es el IXP más grande en términos de la cantidad de ASN conectados (más de 2800) y la cantidad de tráfico pico (alrededor de 45 Tbps en total en todas sus ubicaciones), sino también en la cantidad de ubicaciones que operan en Brasil, que actualmente son 39.
En Brasil hay otros IXP (por ejemplo, los operados por Equinix en sus centros de datos). No obstante, es justo decir que IX.br domina Brasil y, además, eclipsa a los demás operadores de intercambios de tráfico en América del Sur.
¿Cómo se explica este fenómeno?
En primer lugar, por la propia naturaleza de Brasil: el séptimo país más grande en términos de población (más de 210 millones) y el sexto más grande en extensión territorial (un factor que plantea todo tipo de desafíos para la construcción de IXP). A ello se suma el hecho de que Brasil es el único país de habla portuguesa en Sudamérica. Este último aspecto significa que gran parte del tráfico de Internet se mantiene dentro de Brasil, en vez de dirigirse hacia y desde países vecinos. Además, el enorme tamaño de su población y su relativamente elevado nivel de alfabetización en Internet (en términos globales) implican que hay una gran cantidad de tráfico. Si a esto le sumamos la complejidad ya mencionada de construir un IXP en un país de gran extensión y con características geográficas y físicas muy diversas, la construcción de IX.br ha sido un logro tremendo.
En segundo lugar, IX.br se ha beneficiado enormemente de ser impulsado y alojado por NIC.BR, el registro nacional de Internet de Brasil. Esto ha generado importantes beneficios económicos y organizativos, y creemos que es justo decir que habría sido prácticamente imposible lograr lo que se ha logrado sin este apoyo. Citando directamente del sitio web de IX.br:
Una de las principales ventajas de este modelo es la racionalización de los costos, ya que los balances de tráfico se resuelven de forma directa y local, no a través de redes de terceros, a menudo físicamente distantes.
Otra ventaja importante es el mayor control que cada red puede tener sobre la entrega de su tráfico lo más cerca posible de su destino, lo que generalmente se traduce en un mejor desempeño y calidad para sus clientes y un funcionamiento más eficiente de Internet en su conjunto.
IX.br es, por lo tanto, una interconexión en puntos de interconexión de redes del área metropolitana (pixes), comerciales y académicas, bajo una gestión centralizada.
Otros IXP en Latinoamérica
Al observar algunos de los IXP más pequeños en la región, el crecimiento resulta claramente tangible. En aquellos ecosistemas donde existe la necesidad de intercambiar tráfico a nivel local y el IXP aún es joven, hay un margen considerable de crecimiento, tanto en el número de AS conectados como en el volumen de capacidad. Por ejemplo, México con siete IXP, Bolivia con dos, Colombia con siete y Perú con diez. En estos casos, el crecimiento es visible y los gráficos no muestran ninguna caída.
(a) México
(b) Bolivia
(c) Colombia
(d) Perú
Conversamos con LAC-IX, la asociación sudamericana de puntos de intercambio de Internet, para conocer su visión sobre posibles países emergentes. Nos explicaron que México es un mercado muy grande que, durante mucho tiempo, estuvo fuertemente regulado y dominado por el monopolio de Telmex. Sin embargo, en los últimos años, el panorama ha cambiado, con el despliegue de nuevas redes de fibra óptica metropolitanas y nacionales, la construcción de centros de datos, especialmente en Querétaro, y la aparición de nuevos IXP.